
Dormida... No sabía si estaba dormida, soñando con algo que jamás iba a pasar, soñando con un futuro juntos sin saber muy bien por que lo hacía. No... no sabía si eso era cierto, si mis oido oían y mi vista veía como debía ser. Ayer fue un gran día.
Pensaba que estaba soñando... soñando dormida.
Pero no... parece ser que la suerte nos cambia, que por fin regresas. Huelva... está tan cerca de Sevilla que se me pone la piel de gallina de solo pensarlo.
Dime que no estoy dormida... dime que no abriré los ojos y la felicidad se irá más rápido que como vino. Dime que vendrás y serás el mejor regalo de reyes este año.
Dime... dime...
Me pellizco, me duele... creo que no, que no estoy dormida. Ahora solo queda esperar... que la mala suerte no venga y todo salga mal, no... un pensamiento alegre, si.
Que pase el tiempo ya. Que Enero está muy lejos... si muy lejos

Supongo que estaba enfadada contigo.
Supongo que estaba enfadada conmigo misma.
Por que lo nuestro estaba pero no estaba. Enfadada sí.
Supongo que no tenía ganas de escribir por que estaba enfadada contigo. Y que mi viaje me ha hecho ver que no, que lo nuestro ya no es una relación infantil adolescente, que lo nuestro a madurado. Sí, madurado.
Ahora es diferente.
Espero no volver a enfadarme contigo. Y mucho menos conmigo. Cuando me enfado conmigo siempre pasan estas cosas. Me alejo de todo y no tengo nada que contar. No, no... eso es insoportable.
Y lo bueno es que el enfado se ha ido sin que ni si quiera lo notemos. Lo mejor es que tu y yo seguimos siendo tu y yo. Tu y yo...

Para que la vida, no te pese tanto, haré una maleta con tus desencantos Y la mandaré de viaje muy lejos, para que las penas no nublen tu cielo. Para que la risa te brille de nuevo, pintaré las tardes de un azul intenso con un rayo de sol en tu pelo, para que no temas al frío en invierno...
Para que las dudas abran su camino, y tu corazón siga su destino te daré una noche en el centro del mundo para que disfrutes de cada segundo. Para que del alma juntes los pedazos, construiré tu casa dentro de mi abrazo Y nos quedarémos por noches y días, sin que nos importe que traiga la vida...
¿Para que explicarte que te quiero tanto que no puedo verte llorar? Dejame mostrarte que la vida es buena, y nunca es tarde para soñar... Sabes que hoy me quedo... Y mañana lo hago de nuevo. Yo no me voy a marchar... Nunca me voy a marchar.
**.Nadie se va a marchar. Sin Bandera**
Ahora que parece que va a haber más distancia entre nosotros, parece todo tan fácil... es dificil de entender y muy raro de explicar, pero te siento cerca, aun estando lejos, lejos de esta ciudad, lejos de este cielo, y tan lejos para poder mirar tus ojos y poder escuchar tu risa.
Me paro a pensar y me doy cuenta de que hace unos días lloré, por que te marchabas aún más lejos, a otro pais dios sabe como, y muy lejos de mis sueños, de mis recuerdos, de tus recuerdos. Si. Pero es que algo me dice que aun así todo es perfecto entre tu y yo. Tu... tú y yo.
Me paro a pensar... distancia.
Y ese deseo de verte se hace más grande... si.
Inglaterra está tan lejos...

Hoy tengo ganas de bailar...
Hoy tengo ganas de buscarte. Y bailar contigo.
Tengo ganas de decirte algo, lo que sea.
Tengo muchas ganas de saltar en los charcos. Pero no llueve...
Y de decirte que te hecho de menos.
Hoy tengo ganas de saltarme la dieta y comer chocolate.
Y reír por reír como otras tantas veces...
Hoy tengo ganas de llamarte... pero prometí no hacerlo hasta el Viernes.
Y de salir a pasear por las calles de Sevilla.
Hoy tengo ganas de darte un beso en la mejilla. Y de decirte que me gusta como me miras.
Ganas de ver el mar... y sentir la arena entre los dedos.
Hoy me he acordado de una cosa. Una simpleza que me dijiste el otro día, cuando el cielo de Santander estaba claro, y tu sonrisa enorme en tu cara. Hoy he recordado que me dijiste eso que no quiero decir en voz alta. No... las cosas a veces es mejor no decirlas en voz alta, para que la magia no se aparte nunca y nadie pueda estropear el momento...
Por que hoy tengo ganas de decir que te quiero.
Y bailar... bailar contigo.

¿Vendrás?, ¿llegarás esta noche? o será solo una ilusion, por la que pedir perdón...
Ya ves. Otra vez a tus pies.
Que es el pie de la levedad. Insoportable de mi ser.
¿Donde estás? Te busca mi cuerpo y mi alma...
Te buscan mis cuatro pestañas, dime...
¿Donde estás?
Ya ves... Te espero, y no espero nada. No quiero ni una palabra más, solo déjame estar, así, así, cerca de ti.
Que tu y yo.
Abrazame, y nunca más naufragaran los tu y yo...
Tu y yo.

Hoy en Sevilla, hay un día gris... muy gris tirando a negro.
Uno de esos con las nubes cargadas de agua, y donde no se ve ni un pequeño rallo de sol.
Un gran día gris.
Pero yo tengo un día azul por dentro. Sí. Muy azul. Como esos cielos celestes que aportan tanta luz. Hay veces que es al contrario... pero hoy no. Hoy es mi día azul. Azul como el mar de Mallorca, azul como el cielo en Cantambría. Azul...
Ojalá pudiese sentarme a esperarte, y verte aparecer como antes. Que cruel son los mil kilometros que separan tu cuerpo del mío.
Que bien me sienta saber que separan los cuerpos... pero no las mentes ni los corazones. No...
Hoy en Sevilla, hay un día gris... muy gris tirando a negro.
Pero se pone azul al pensar en tí.