
A veces me siento frente a la ventana, y me pongo a esperar. Es un ritual que hago una vez al día. No sé que se puede esperar en estos días grises, asomada a una ventana, por la que el calor de agosto hace que no pase nada.
Pero igualmente, me siento a esperar. Esperar que pase algo. Esperar que la vida me traiga algo. Solo una cosa que quiero que venga a mi. Y callada, miro y miro... esperandote. Sí. Esperándote a tí. Siempre a tí. Y callada me digo a mi misma que todo esto es una tontería. Que tú no vendrás, y no te veré llegar através de mi ventana... no... ¿Qué podría hacer que pasase algo así?.
Pero igualmente me siento a esperar. A esperarte a tí. Tras la luz opaca y el cruel reflejo de mi rostro en el cristal.
Pero todos esperamos, alguna vez. Tras una ventana. Esperando que los sueños lleguen a nosotros, en vez de ir nosotros a encontrar el sueño.
Lo mejor es mirar cuando el cielo es estrellado. Rogar a las estrellas. Mirar esa luna, y pensar que quizás la noche si te traiga a mi. Pero estás lejos. Siempre lejos y al mismo tiempo tan cerca. Y sé que no puedes venir. No ahora.
Pero... déjame soñar, si... Y seguir esperando en mi ventana. A mi amanecer. Nuestro amanecer... Al reencuentro.
Soñando... Imaginando... Desde mi ventana.



Al menos ahora sé que no soy solo yo quien a veces mira desde la ventana...
También suele pasar eso de buscar entre la gente... aun sabiendo que no vas a encontrar nada... jeje
Un beso preciosa.
hola jeje
No te esperaba por aqui :P
Eso 2º también me pasa a mi. Sí... y es un coñazo enorme. jajajajajajaja cuando te das cuenta de ke buscas para nada...
gracias por comentar. wapo, ke eres muy wapo :D